Se buscan buenas personas

Todos somos personas y hay que respetar las diferencias. Todo el mundo puede vivir la vida como le parezca oportuno. Pero la sociedad busca aquellas que contribuyan a mejorarla. Personas que contribuyan. Que hagan aportaciones y no sólo que vivan a remolque. Y para ser como estas personas, hay que formarse continuamente. Hay muchas oportunidades para hacerlo. La vida enseña. Pero también hay ayudas para formarse. Una multitud de cursos permiten hacerlo de manera asequible. Es más importante ser constante y hallar el tiempo, que el dinero para acceder al saber. Y cuando digo esto no hablo de obtener títulos universitarios, másters o calificaciones aristocráticas, sino simplemente conocimientos. Youtube da clases de pronunciación inglesa a coste cero y permite la práctica presencial que hasta no hace mucho sólo se podía llevar a cabo viajando.

se buscan buenas personasPero hoy debemos considerar un nuevo parámetro. Hemos pasado de la vieja premisa de estudiar para “encontrar” empleo, a “crear” nuestro propio empleo. La tecnología seguirá automatizando oficios y “tomará” empleo a mucha gente. Pero también se crearán de nuevos que implicarán otras formas de trabajo y sobre todo, requerirán competencias y habilidades diferentes. Muchas que aún no se imparten en las escuelas y que no valoramos suficientemente. Habrá que trabajar más la flexibilidad cognitiva e inteligencia emocional. El deseo de aprender. La comunicación asertiva, el teletrabajo, el pensamiento creativo, divergente y lógico, la diversidad, la colaboración, la resiliencia, el servicio, la conciencia del entorno … El mundo que se acerca sigue poniendo retos como siempre ha hecho.

Debemos entender que cada época ha llevado su revolución. Una fase disruptiva. Del caballo al carro. De la manufactura a la robotización. Del mundo cerrado a la aldea global … Cambios radicales pero también con infinidad de nuevas oportunidades y nuevos perfiles sociales. Muchas de las ocupaciones de hoy, quizás mañana ya no existirán. Y habrá que encontrar nuevas formas de construir ese futuro.

se buscan buenas personasNo hace falta inteligencia y conocimientos. Son las actitudes las que marcan la diferencia. Las habilidades sociales para integrarse en un mundo en constante movimiento. Saber estar. Empático. Sacrificado. Simpático. Recordar que demasiada información lleva a menudo a la poca comunicación. A pensar que lo tenemos todo en nuestro castillo. Pero en estas burbujas se vive una vida aislada. Un mundo pequeño. Respetable, pero cerrado.

Si se quiere volar en un mundo de libertades se debe aprender de la universidad de la vida. Del conocimiento permanente. Aquel que nace de la actitud curiosa que hace preguntar el porqué de casi todo. Que nos mantiene con la mente del niño y guarda la experiencia de los abuelos. Y así nos vamos desarrollando.

Porque somos irrepetibles y diferentes, pero sólo con una actitud positiva contribuiremos a que la sociedad sea cada día mejor.

Pia Prat Jorba

No estropeemos la juventud

A menudo tengo contacto con jóvenes que están estudiando en la Universidad o Escuelas Superiores de Enseñanza. Vienen para poder trabajar en el periódico, ya sea por exigencias de la carrera (porque necesitan computar horas de prácticas y poder hacer los créditos que les requiere la asignatura) o por voluntad propia (querer hacerse un CV en el mundo laboral).

Por este motivo tenemos convenios con centros educativos y colaboramos en formar y ayudar a futuros periodistas y diseñadores gráficos. Esta actividad formativa es buena para ambas partes. Para la empresa es la oportunidad para valorar personas con inquietudes y actualizar los hábitos siempre en mutación de la gente joven. Y para los estudiantes porque tienen la oportunidad de continuar formándose y aplicar lo que han aprendido en las aulas. No estropeemos la juventud

Hoy en día no es fácil tener un empleo. Se requiere experiencia y sin empezar a trabajar no se tendría nunca. Hay que romper este círculo. De esta manera, nuestro periódico, además de informar, se siente parte de la sociedad y por tanto tiene que ayudar a mejorarla. El nuestro no es un medio que pueda mantener una gran estructura pero en los 35 años de nuestra presencia comarcal, tenemos el orgullo de decir que nunca se ha dejado de hacer esta tarea formativa. Por nuestra redacción han pasado profesionales que más tarde han triunfado en grandes medios nacionales y también en ayuntamientos, consejos comarcales, gabinetes de comunicación y otras instituciones…

 No estropeemos la juventudNadie nace enseñado. Hay que ponerse en el lugar del que comienza, que tiene miedo de equivocarse y la aprehensión de hacer cosas por primera vez. Que seguramente es el más joven del equipo y comparte trabajos con personas de larga experiencia. Pero esto no es una desventaja, sino una oportunidad que nace de la ilusión que se pone, la curiosidad por explorar nuevos horizontes y las ganas de contribuir a hacer un buen producto. Muchas veces son estos jóvenes que aportan nuevas ideas, llenas de vitalidad.

Pero esta colaboración nunca debe convertirse en una forma de explotación para tener “trabajadores mal pagados”. Las empresas que brindan la oportunidad de que la gente joven acceda a un puesto de trabajo en prácticas deben cuidarlos y valorarlos. También enseñarles cómo se aplican los conocimientos teóricos que han recibido. Y deben tener la oportunidad de aplicar y desarrollar lo que saben.

Es importantísimo que las empresas no estropeen los “aprendices” haciéndoles falsas promesas. Ofrecer los trabajos que nadie quiere hacer. Obligarles a horarios abusivos. O no reconocer lo que hacen. Hay demasiados desaprensivo que se aprovecha de la situación. Y se deben de erradicar estos malos comportamientos. Cada uno tiene su responsabilidad. Los jóvenes que llegan son “aire fresco” y el futuro de la profesión. No se deben menospreciar y merecen respeto.

Los mejores de los que hoy comienzan, serán mañana los maestros de la profesión…

Pia Prat Jorba

Las DOCE campanadas

Como ya viene siendo habitual, en Nochevieja las cadenas de televisión lucen de presentadora estrella para contar las doce campanadas. Supongo que piensan como atraer la atención del público que mira su cadena. Pero no se dan cuenta que a veces hacen un flaco favor a su marca y los valores que dicen defender.

Antena 3 ha seguido reincidiendo en su tema. Tienen un “clásico” para que la gente comente: el vestido de Cristina Pedroche. Quieren que sea espectacular y se quedan con la mujer “florero”. Una imagen para satisfacer a los machos. Pero eso ya no lo hace ni el calendario Pirelli, que hace años se consideraba sexy y ahora utilizan imágenes que respetan a la persona.las doce campanadas

No tengo nada contra las mujeres atractivas que se saben vestir. Pero si el único objetivo es utilizarlas para hervir las redes con comentarios y etiquetas, quizá nos lo tenemos que hacer mirar. Y si sólo se busca que hablen de ellos, aunque sea para bien, nos acordaremos de Dalí y sus bigotes psicodélicos y de sus comentarios sobre el ácido ribonucleico. Era mucho más inteligente.

Quizás deberíamos preguntarnos por la falta de compromiso social en la construcción de una sociedad más igualitaria. Las mujeres no son sólo cuerpos para observar. Y si se trata de un concurso de belleza femenina, sobra el pasmarote que la acompaña. La elegancia no es exhibicionismo. Y si lo es, vale la pena que se diga abiertamente. Hay espacios sobrados para promocionarlo.

las doce campanadas

Lamento que las doce campanadas que señalan el traspaso de un año al siguiente, acabe teniendo una connotación machista. Ellas deben ser esculturales. Mientras ellos pueden ser “interesantes”, una forma de justificar que no sean ni jóvenes, ni delgados, ni guapos, como ellas. Que la única opción de las mujeres para aparecer en pantalla sea la atracción sexual es deplorable y criticable. El criterio debería ser el mismo para ambos presentadores, sean del género que sea.

Todos los medios de comunicación se llenan la boca de palabras. Pero son falsas cuando los hechos demuestran lo contrario de lo que predican. La igualdad no es sólo un concepto o una reivindicación. Es una manera de vivir y entender la sociedad. De la misma manera que se pide “ejemplo” a personas e instituciones que tienen una imagen pública, los medios deberían ser conscientes de su papel social. No todo se paga con dinero, ni tampoco todo se hace para ser consumido.

Ya se ve que para algunos esto no tiene ningún valor. Se aprovechan de su posición y fuerza y lucen su imagen fachenda y cargada de “chulería”. No es de recibo eso de que “lo hago porque puedo y quiero y porque eso nos da share de pantalla, en un prime time muy disputado”. Siempre se debería respetar a las personas y no sólo disfrutar de su apariencia. Y no olvidemos que discriminar por razón de género, color de la piel, lengua o religión es atentar contra los pilares fundamentales de nuestra civilización. En Estambul, para llamar la atención hay quien ha optado por otro procedimiento aún más execrable. No podemos vender los principios por dinero o por notoriedad. Lo que importa es la construcción y la defensa de los criterios por los que nos queremos gobernar.

Si queremos presumir de algo …, ¡que sea de Humanidad!

Pia Prat Jorba

Tatuajes: ¿tendencia o mimética?

Este verano, que he podido disfrutar de la playa y de la piscina casi a diario, haciendo un horario reducido de conciliación familiar, he podido darme cuenta del gran número de personas que portan tatuajes. Me siento acomplejada, porque a mí me gusta la piel bien cuidada, reluciente y, a poder ser, sin ninguna imperfección de granitos y de manchas. Es igual que volver a las costumbres de otro tiempo. Y la verdad, me cuesta entenderlo.

Tatuajes
Parece que hayamos entrado en la fase industrial del tatuaje. Hay cuerpos desaparecidos, enterrados en los adornos de tinta de colores, que esconden la geografía humana. Tal como sábanas ambulantes de colores estampados. Es tal la tendencia a la saturación, que la extensión de la mancha de tinta lo cubre todo y cuando se llega a la dentadura, parece un quebradizo incrustado en un agujero maorí.
Es la moda del tatoo. Actores, deportistas, guaperas. Todo el mundo los lleva. Y parece que si no llevas ninguno, no eres de este mundo. A fuerza de querer ser originales, de tener rasgos diferenciadores, de dar la “nota” para que se fijen en nosotros, se pierde toda la personalidad.

Tatuajes
Recientemente se ha publicado que hay tintas de tatuaje que pueden provocar cáncer. No es de extrañar, ya que sin ningún tipo de regulación sanitaria, queda en manos del artista, que las dibuja, la calidad de los productos que se inyectan en el cuerpo. Y ya vemos que para ganar dinero hay gente con muy pocos escrúpulos y también que realizan trabajos con muy pocos conocimientos. O ninguno.

Tatuajes
Estamos en un mundo bien loco. Mucha de esta gente defiende lo natural, la ecología, el reciclaje … y se “chutan” la química en el cuerpo. No todo el mundo es igual y hay que respetar sus ideas.
Pero sólo deseaba hacer una reflexión en voz alta. No sé si hay que tatuarse para ser originales y diferentes. Para lucir bandera de lo que gusta, lo que se tiene, de lo que se quiere. Y es una lástima si se hace por el efecto mimético de parecerse a famosos que se han decidido por esta opción, muchos de ellos para convertirse en iconos publicitarios bien remunerados. Sólo hay que pensar qué es lo que queremos ser. Y tomar  “nuestras decisiones” y no las que inducen las modas de cada momento.
Porque el tatuaje es una decoración que marca la piel para siempre…

PIA PRAT JORBA

Contactos en Linkedin: empleo y negocio

En los diferentes seminarios que estoy ofreciendo, sobre la conveniencia de tener contactos en Linkedin, me sorprende que exista un gran desconocimiento aún en esta red profesional y sobre todo en su objetivo. Muchos recién graduados me envian el cv a nuestro periódico y cuando les pregunto; ¿qué hacen para encontrar empleo?, la mayoría me responden que enviar cv a diferentes medios de comunicación. Pues bien, aterrizamos en el siglo XXI, por favor.

Contactos en Linkedin: empleo y negocio

Linkedin es una plataforma para conseguir contactos profesionales, sean camareros o CEO de una multinacional. La interacción que proporciona posibilita que una persona que busca empleo pueda ofrecer sus conocimientos y profesionalidad a un posible empleador y al revés; un empresario, o autónomo, todo el mundo cabe aquí, encuentre el perfil que tanto anhela.

Naturalmente se deben seguir ciertas pautas o, mejor dicho, cierto trabajo, para poder disfrutar de una imagen atractiva (perfil) suficientemente potente para los objetivos que buscamos en esta red. Linkedin es una parte, y básica, de lo que tan en boga está hoy en día: marca personal (personal branding). Lo primero que se hace es visitar el Linkedin de la persona interlocutora con la que establecemos contacto.

El perfil es la pieza clave en Linkedin:

  • Una foto profesional
  • La cabecera con el cargo o profesión actual.
  • La información de contacto (muy importante)
  • El extracto. Imprescindible definirlo profesionalmente, competencias incluidas.
  • La experiencia muy bien detallada.
  • Formación reglada.
  • Idiomas: clave para diferenciarse (sin exagerar en sus conocimientos).
  • Colaboraciones con instituciones sociales (Cruz Roja, UNICEF …)
  • Publicaciones (Linkedin disfruta de un blog interno para publicar artículos).

Contactos en Linkedin empleo y negocio

Se debe de tener muy en cuenta que en Linkedin se debe jugar con las palabras clave. Debemos tener claro que cuanto mejor definido tengamos el perfil más fácil será que nos encuentren y, desde luego, más atractivos seremos para posibles candidaturas.

No olvidemos que un perfil impactante, y bien elaborado, también posibilita que se abran las puertas de empresas interesantes al tener la oportunidad de contactar con el responsable deseado, pues de otro modo, seguramente, no pasaríamos de la recepción.

Recordemos por ello que en Linkedin se debe estar… pero también compartir.

Pia Prat Jorba

Reflexiones sobre la reforma horaria

Hace poco me invitaron a un debate sobre la reforma horaria. Se dijeron cosas muy interesantes y he pensado escribir mi post del mes sobre este tema.

Hace varios años, en 1942, el dictador Franco cambió el horario para hacerlo coincidir con Alemania. Unos dicen que por razones bélicas. Otros para ahorrar en un mundo de miserias. Así que el horario ya no es lo que marca el sol. De estar casi en el meridiano de Greenwich, y tener la misma  hora que UK, Portugal y Canarias, nos hemos “avanzado” a la hora solar.

Según expertos en medicina, esto repercute en nuestros biorritmos y en nuestras constantes vitales. Nuria Chinchilla, experta en conciliación laboral y familiar, declara: “Vivimos en un jet lag constante que trae problemas de sueño, estrés y absentismo”

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El nuestro es un país presencialista. ¿Qué quiero decir? Pues que valoramos las horas de presencia en el trabajo y no las de provecho…, cuando lo que importa es la eficacia y eficiencia por hora trabajada. No se trata de trabajar más horas, si no de trabajar mejor y con más intensidad.

Afortunadamente, esto está cambiando con las nuevas tecnologías. Internet y otras permiten trabajar fuera del espacio laboral y brindan la oportunidad de no tener que “fichar”. Aun así nos falta mucho para alcanzar los niveles de calidad de vida  del norte de Europa.

Está comprobado que los países más productivos tienden a ser los que dedican menos horas al trabajo ya que les permite poder formarse, tener más calidad de capital humano, capacidad de innovación y gestión empresarial, así como la abstención y flexibilidad en la jornada laboral.

¿Cómo nos afectaría la reforma horaria? ¿Qué deberíamos cambiar?

  • Horas de trabajo:

sería interesante reducir la jornada laboral, transformándola en intensiva. De esta manera todos podríamos llegar más temprano por la noche y ganar las horas “perdidas” al mediodía en la hora de la comida. Somos de los países de la comunidad europea que tenemos más vacaciones al año. 24 días…, ¿son necesarios? Quizás haciendo menos vacaciones  y distribuyendo la jornada laboral de diferente manera funcionaríamos mejor.

  • Educación:

pasamos de reuniones de vocales de clase para madres minoritarias (a las 5 de la tarde) a reuniones masivas en horas intempestivas (9 de la noche) que con suerte,  acabas a las 11, necesitando canguros para dar la cena y poner a dormir a los niños.

  • Comercio:

los lunes por la mañana está cerrado. La mayoría de tiendas abren de 10 a una y media, y de 5 a 9 de la noche… ¿A las 5 abrir? Si tienes familia es cuando salen los niños de la escuela…, y a las 9 de la noche…, ¿llegar a casa?…, cuando los niños ya duermen…

  • Cultura y ocio:

según los adolescentes la “marcha” arranca a las 3 de la madrugada. Mientras, deben  de beber y pasar el tiempo para poder estar/aguantar despiertos…, y al día siguiente…, están muertos de sueño, se levantan tarde, vagarosos, aplastados y desmotivados. Qué lástima. Estamos dañando nuestro futuro. ¿Dónde está la voluntad de  acostarse temprano para aprovechar el día yendo de excursión, a entrenar…?

Me gustaría recalcar que trabajar menos horas o tener más flexibilidad, no significa trabajar menos. Pero desafortunadamente, el nuestro es un país de pícaros, de vivales, y puede ocurrir que, por culpa de unos y otros, los empresarios no obtengan el rendimiento de los sueldos que pagan.

Hay quien dice que es casi imposible cambiar las costumbres (horarios) después de tanto tiempo. Pero las cosas evolucionan más deprisa de lo que muchos piensan.

¿Quién hubiera dicho que los fumadores acabarían siendo mal vistos? ¿Qué no podrían tener un cigarrillo en la boca en espacios públicos, ni en lugares cerrados, ni de recreo, como una discoteca o un estadio? ¿Qué algo que había sido un referente esnob y elegante, acabara siendo un vicio insano acorralado socialmente?

Conseguir una conciliación laboral entre trabajo y familia posiblemente conseguiría que tuviéramos mejores horas de sueño, de digestión…, y lo más importante, familias más equilibradas y con más tiempo para dedicarse a sus responsabilidades, a la familia, a los amigos, al ocio, al deporte y a todas aquellas cosas que se deseen hacer y no se encuentra el tiempo para llevarlas a cabo.

Nada es imposible. Querer es poder y más si es un bien para todos.

Pia Prat Jorba

Ser feminista

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En general los altos cargos están ocupados por hombres. Centrándonos en el sector de la prensa, del cual formo parte, con la cantidad de medios de comunicación que existen (tanto a nivel de Catalunya cómo comarcal) son todavía pocas las mujeres que están a la cabeza. Mónica Terribas en la Corporació y recientemente el periódico ARA con Ester Vera. En cuanto a medios comarcales en Catalunya, en cabeceras de pago me consta que sólo estoy yo, supongo que por ser un canal más conservador, mientras que en la prensa gratuita, afortunadamente, hay un poco más de representación femenina, tampoco muchas más. De redactores y periodistas trabajan de ambos géneros. Es más, creo que cuando en la licenciatura hay un porcentaje más elevado de mujeres que de hombres, pero una vez se aventuran en el mundo laboral, las mujeres no tienen las mismas oportunidades, sobre todo cuando han de conciliar trabajo y familia…

Nunca se ha de imponer nada. Las cosas que se hacen a la fuerza, no suelen salir bien. Deben caer por su propio peso. Pero las mujeres deben hacerse valer. No es una lucha, pero sí que tenemos que mostrar nuestras capacidades. Nos deben valorar por lo que somos y por lo que aportamos. Y se nos debe respetar y aceptar en todos los ámbitos. No somos más ni menos como colectivo, pero individualmente cada uno aporta sus características y conocimientos. Las mujeres, en general, aportamos una perspectiva diferente a los hombres y, como la sociedad es de todos, debemos ser conscientes de nuestro potencial y capacidades. Y sobre todo, tenemos que creérnoslo.

Los valores/cualidades que aporta la mujer en la empresa, o en un medio de comunicación son los mismos que puede aportar un hombre. Pero una mujer aporta normalmente una visión diferente, más sensible y detallista. El sentido de la organización y desarrollo de las tareas es también diferente. Las mujeres hemos tenido que compaginar muchas cosas, hacerlas simultáneamente en un mismo momento. Debemos tener las antenas siempre desplegadas. Mientras que los hombres, en general, se han podido concentrar en temas concretos, que suelen ir resolviendo de forma secuencial, uno tras otro. Los mismos pues que aparecen en el día a día del mundo laboral y familiar entre hombres y mujeres.

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No se debe favorecer artificialmente el papel de la mujer. Una sobredosis de notoriedad irreal puede hacernos perjudicarnos más que favorecernos. Ni se trata tampoco de eclipsar los hombres, o dejarlos de menos. En una sociedad moderna cada uno tiene su espacio, sus capacidades, y debe contribuir en la medida que corresponda. Se debe evitar una sociedad machista, pero tampoco creerse que por razón de género ya seremos mejores o peores. Querer sobresalir sólo por ser mujer puede desencadenar ser incomprendidas y no aceptadas. No debe haber entornos masculinos y femeninos, sino que se ha de convivir en todos los ámbitos sociales. No hace falta ser una feminista fanática, que sólo piense en las ventajas o inconvenientes del género. Mejor es ser consciente de las propias capacidades y no pensar que se es más o menos que nadie. Sólo ser conscientes de las propias capacidades para desarrollar las propias responsabilidades. Todo debe ser compartido e igualado. El quid de la cuestión no es el de intercambiar papeles. Es simplemente convivir juntos.

No se debe permitir la desigualdad de condiciones en el mundo laboral. Tampoco que para un mismo trabajo una mujer perciba menos que un hombre. La única diferencia, valorando los resultados, puede estar en el que uno y otro aportan. Por eso hay que exigir lo que es de justicia. No hay que lamentarse cuando el problema viene por no tener suficiente valor, o por falta de autoestima. Todos, hombres y mujeres, debe demostrar lo que le corresponde en su día a día, trabajando duro y haciéndose respetar.

La desigualdad entre géneros tiene raíces en una sociedad machista. En muchos partes del mundo todavía existe. Los hombres deciden y las mujeres callan. Pero el sentido de la historia lleva hacia la igualdad de género. Y cuando decimos igualdad no nos referimos a la física. Por más que muchos quieran, hombres y mujeres no somos iguales. Hay cosas que las mujeres hacen y los hombres no. Por ejemplo tener hijos. Por lo demás puede haber hombres afeminados y mujeres masculinizadas, fuertes o débiles. Nos referimos estrictamente a los derechos que corresponden como personas y la libertad de todos para desarrollarse de la manera que crea conveniente.vectornet-icon-series-rosie-the-riveter-we-can-do-it

El hecho de que hombres y mujeres sean diferentes no es relevante. Tampoco los hombres y mujeres no son homogéneos y son diferentes. Y es sencillamente la diferencia lo que enriquece la convivencia. Los hombres y las mujeres piensan de diferente manera, resuelven los problemas por caminos diferentes, se comportan y enfatizan la importancia de las cosas de forma diversa y experimentan el mundo que les rodea a través de filtros genéticamente desiguales. Según estudios científicos, las mujeres tenemos un nivel más elevado de estrógenos que los hombres y esta hormona hace que reaccionamos de diferente manera ante situaciones de angustia y estrés.

Afortunadamente estos cambios se van consolidando en la sociedad. Las mujeres tenemos más oportunidades de acceder a profesiones que antes eran sólo masculinas. Y cada día hay más mujeres que profesionalmente a ido añadiendo experiencias en campos que no hace tanto le eran vetados. Y a medida que hay más mujeres en todos los estamentos sociales, la sociedad resultante también es otra.

Y esto hace que las diferencias de rol entre hombres y mujeres cada día sean más pequeñas. Según las investigaciones de médicos y cirujanos de la Universidad de Columbia de NY, las conductas masculinas y femeninas prototípicas se parecen más cada vez. Por eso, cuando hay divorcios, ahora hay más custodias compartidas y muchos hombres llevan adelante sólo su familia y su hogar.

Pero como siempre, las generalizaciones son motivo de graves errores de apreciación. Hay hombres que no entienden otra cosa que aquel papel atávico del hombre violento que iba a cazar y mujeres que no quieren dejar el cuidado de los hijos y de la casa.

Ser mujer y madre es una joya que no se debe renunciar. Tampoco a expresarse de manera femenina. ¿Por qué no lucir elegancia y buen gusto? ¿Por qué no invertir tiempo en amamantar a los hijos? Porque ser hombre o mujer significa sentirse bien con uno mismo. Pero los sentimientos no son los mismos. Los hombres tienen motivos para sentirse bien y las mujeres también. Y seguramente no de la misma manera. Para ser uno mismo no hay que renunciar a ser quien eres. Hombre o mujer. La sociedad necesita de ambos. Pensémoslo…

creatividad-femenina_CLAIMA20150324_1389_27Yo me siento muy mujer, femenina y feminista.

Pia Prat Jorba

La competencia

Dicen que la competencia es sana y te hace estar vivo, te hace vibrar, te facilita que fluya la creatividad más escondida y que te incentiva a destacar.

Liderar tiene mucho que ver con innovar. Es conseguir ser un referente de algo que hasta entonces no existía. Es una de las frases de Steve Jobs: “La INNOVACIÓN es lo que distingue a un LÍDER de los demás”.

Business competition with jumping businessman over obstacle

El progreso viene por el afán de mejorar, respetando a los demás, pero observando de superar los límites de la mediocridad. Es simple, para sentirse mejor persona y para motivación personal, hay que ir más allá de las fronteras. Explorar y observar que siempre hay más que ver y más a descubrir.

Pero para ser honrado y a la vez un referente se requiere de un comportamiento ético. No se consigue haciendo la guerra con el de al lado. La única manera de hacer un gran trabajo es disfrutando con lo que haces, sin perder el tiempo en querer superar al compañero. La verdadera superación es la de uno mismo.

Nuestro día a día es bastante complicado. No vale la pena malgastarlo observando la vida de los demás, o queriendo ser alguien diferente de quien eres. No vale la pena comparar los hechos de uno con el éxito del otro, porque no tenemos ni idea de cómo es y ha sido su travesía. Lo más importante es tener el coraje para hacer lo que dicta el corazón y la intuición. Ni apropiarse de quien trabaja al lado nuestro o de los compañeros de profesión. Hay que respetar a todo el mundo. Observar lo que se hace. Alegrarnos del trabajo bien hecho y celebrar los aciertos, sean de quien sean. Y cuando sea necesario, cooperar para ayudar a hacer posibles nuevos proyectos. Desmerecer y desprestigiar a los demás es hacerlo también de uno mismo. La envidia es una mala consejera y una pérdida de tiempo.

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Todos hacemos lo que podemos con los recursos y actitudes que tenemos al alcance. Y tratamos de utilizarlos de la mejor manera y con la intención más constructiva. No es ser un buen profesional o buena persona destrozar lo que hace el vecino, sólo porque no nos gusta o porque no piensa como nosotros, creemos que no ha sido oportuno o, simplemente, porque consideramos que nos hace sombra.

Es triste ver que algunos, por afán de resaltar sus méritos, deben desmerecer el trabajo de los demás. No se dan cuenta que esto evidencia su inseguridad con lo que hacen. La competencia estimula y la pluralidad enriquece. Es loable el esfuerzo en la mejora. Hoy cualquiera con foto post Pia 2. JPGun móvil puede divulgar una noticia, pero no por ello tiene un medio de comunicación. No es lo mismo un periódico de pago, que uno gratuito. Ni el mundo digital que el papel. Ni la radio y la televisión. Ni las redes sociales. Hay gente con millones de seguidores interesados ​​en saber que un famoso ha comido pizza o ha ido a pasear al perro. Pero estas visualizaciones, no sirven para comparar las audiencias ni para valorar la calidad de los medios.

Pia Prat Jorba

Vender humo gracias a las redes

Desde un tiempo a esta parte hay un buen número de personas que consiguen hacer de su presencia en las redes sociales, y de los conocimientos que adquieren y transmiten, su modus vivendi. Hasta aquí nada que decir, pues es un hecho que cada uno se gana la vida como quiere. Lo que no parece tan lícito es vender humo gracias a las redes sociales.

Se está hablando mucho de que hay que tener una marca personal. Una reputación online. Esto es cierto. Hay que estar presente en las redes si se quiere ser conocido profesionalmente. Pero no es sencillo. Crearse una marca personal online es sumamente difícil y laborioso. Hay quien explica que, en internet, con veinte minutos al día es suficiente… ¡Y un cuerno!vender humo gracias a las redes

Es lastimoso ver “profesionales”, que se venden como expertos en redes y el mundo online, que al rascar un poco, sólo son humo. O tienen pocos seguidores en las diferentes redes – no es una condición indispensable, pero si significativa – o no tienen blog, o los perfiles son justitos o mal construidos o, lo más importante, su reputación online es baja, de acuerdo con lo que nos quieren vender. ¡O todo a la hora!

Y si su presencia en las redes es débil y su reputación online es pobre; ¿cómo pueden ellos querer dar lecciones a los demás?

También hay que sí goza de una buena marca personal y la aprovecha para vender – gracias al desconocimiento y generosidad de instituciones y organismos – productos que tienen una practicidad casi mínima. Jornadas, talleres, seminarios…, la mayoría sufragados con dinero público o de fondos sociales, que no tienen el retorno a la sociedad que se debería exigir. Y más cuando detraen recursos a otras acciones que podrían ser más provechosas.

¿Se consigue algo vendiendo talleres de tres horas sobre redes a una audiencia de quince personas?

Todo es legal, pero no todo se debe anteponer a los intereses crematísticos.

Ser honestos en la red no es una opción. Debería ser una exigencia

Pia Prat Jorba

La testosterona masculina rancia del mundo empresarial

Este post no es más que una reflexión a los empresarios que creen que por ser hombres y tener poder (económico e influencias), son omnipotentes.

Aquellos que se pavonean de sus conquistas tanto, sentimentales como empresariales. Los que siempre tienen un “guapa” en la boca con segundas intenciones. Los que sólo te ven como un objeto a conquistar y no les importa  tus cualidades profesionales. Los que no se acuerdan qué hacen en el poder y el por qué están. Los que sólo les preocupa mantenerse utilizando a las personas. Los que carecen de valores y sentimientos. De escrúpulos. Los que ven a la mujer como la criadora de sus hijos y, a la empresaria, la mujer dispuesta a todo, y no precisamente para sus méritos intelectuales, sino por su belleza y disposición a rendirse a sus pies por su poder o influencia, por su dinero.foto post pia

Hombres machistas, ¡ATERRIZAD! Hay mujeres mejores que vosotros. Posiblemente no levantan la pierna “para mear en la pared” pero que son ágiles, flexibles e inteligentes, no como muchos de vosotros, que aún vivís anclados en las costumbres y normas del siglo pasado. Que sólo deseáis y buscáis el reconocimiento porque quizás sólo vivís de esto, y tenéis una testosterona barata y cobarde faltada de autoestima. Los que sois tan machos; ¿podríais cuidaros de vuestros hijos y trabajar en el mismo cargo de responsabilidad que regentáis?,… y además; ¿estar atractivos, sexys y pendientes de vuestras esposas del mismo modo, como me consta,  a veces, que exigís?

Hacéroslo mirar, por favor. No hace falta decir nombres ni poner en evidencia a nadie… pero a diario hay quien hace comentarios despectivos de género y son hombres con responsabilidades políticas, económicas y sociales importantes.

Según qué comentarios no se deberían aceptar ni tolerar nunca bajo ningún concepto.

Pia Prat Jorba